Lista de comprobación del niño sano
Nada hay como ver crecer a un hijo. Es un proceso mágico. Para los padres, es una época de maravilla, de aprender y también de grandes retos. Y uno de los mayores es asegurarse de que el niño esté sano. Con mucha frecuencia hay que encarar situaciones completamente nuevas, guiados únicamente por la intuición. Las consultas periódicas al médico son una parte importante de la vigilancia del desarrollo sano de su hijo, además de que es una excelente fuente de información y apoyo para los padres. Veamos una lista de las cosas que puede hacer para aprovechar al máximo las consultas de su hijo con el médico:
• Lleve un expediente fidedigno: Compre un bloc de notas (libreta) o un cuaderno de ejercicios que sea exclusivamente para la información de salud de su hijo.
• Tome la temperatura de su hijo: Mida periódicamente la temperatura de su hijo con un termómetro pediátrico (mañana y noche) y anote los resultados en su expediente.
• Tome nota de los cambios de apetito: Lleve un registro diario de los hábitos de alimentación de su hijo; tome nota de las variaciones del apetito.
• Enfermedades infantiles: Si su hijo muestra síntomas de una enfermedad, anótelos para referencia cuando vaya con el doctor; es más preciso que tratar de recordar cada cambio estando en el consultorio.
• Preguntas: Estas consultas son tan importantes para usted como para su bebé. Concédase la oportunidad de anotar las preguntas que se le ocurran durante el día. Llévele la lista al doctor y repásenla juntos.
• Empaque: No se olvide de llevar juguetes, pañales y algo para beber cuando vayan al doctor, para que su bebé esté cómodo en la sala de espera.
• Vístalo en forma práctica: Póngale a su bebé ropa que pueda quitarle y ponerle con las mínimas molestias.
• Seguimiento: En la consulta, tome nota de los puntos principales. Si tiene una duda, pregunte: ¡para eso está el doctor!

